Su construcción comenzó en estilo neogótico, pero, al asumir el proyecto Gaudí en 1883, fue completamente replanteado. Según su proceder habitual, a partir de bocetos generales del edificio fue improvisando la construcción a medida que iba avanzando. Se hizo cargo con sólo 31 años, dedicándole el resto de su vida, los últimos quince en exclusiva.
Una de sus ideas más innovadoras fue el diseño de las elevadas torres cónicas circulares que sobresalen apuntadas sobre los portales, estrechándose con la altura. Las proyectó con una torsión de forma de parábola dando una tendencia ascendente a toda la fachada, existen multitud de ventanas que perforan la torre siguiendo formas de espiral.
El interior estará formado por innovadoras columnas arborescentes inclinadas y bóvedas basadas en formas hiperboloides y paraboloides buscando la forma óptima de la catenaria.
